! Patria ó Muerte !
! Patria ó Muerte ! | Nuestra Patria | Tendencias | Rostros | Revoluciones | Vende Patrías | Letras | Sonidos | Cuba | Venezuela | Antologías | Nuestro Marcos | Anti-Imperialismos | Fechas Memorables | Propuestas | Colores y Sabores | Un Poquito de....
! Patria ó Muerte !
     
Imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
imagen
 
www.patriaomuerte.tk
! Bienvenidos !
imagen
EXPRESION DE LUCHA Y VICTORIA
El 5 de marzo de 1960, el Presidente cubano Fidel Castro afirmó que no existía otra alternativa que la de Patria o Muerte, advertencia surgida ante la tumba de los obreros y soldados muertos el día anterior, víctimas del sabotaje yanqui al vapor La Coubre.

Era una época convulsa en la que se venían sucediendo incontables maniobras contrar-revolucionarias dirigidas a desestabilizar el país y provocar la destrucción de la obra recién iniciada.

Y es cuando en la madrugada del 8 de junio de ese año, en la clausura del Primer Congreso Revolucionario de Barberías y Peluquerías, nació la frase que, unida a la consigna de Patria o Muerte, complementaría lo que para los cubanos ha devenido expresión de lucha y de victoria.

Con la expresión !Venceremos! finalizó Fidel su discurso de aquel día, convencido de que su pueblo, si bien estaba dispuesto a defender la obra revolucionaria hasta sus últimas consecuencias, lucharía hasta obligar al enemigo a morder el polvo de la derrota.

Al dirigirles la palabra, el líder de la Revolución les manifestó que ellos, trabajadores de barberías y peluquerías, por su contacto permanente con la población, tenían la tarea de la lucha en la calle, porque lo único que no se puede hacer en una Revolución, como en una guerra, es no contestar al fuego del enemigo.

Y Fidel concluyó así su discurso:

Para cada uno de nosotros individualmente la consigna es Patria o Muerte pero para el pueblo, que a la larga saldrá victorioso, la consigna es de Venceremos.

Desde entonces y hasta siempre unidas, !Patria o Muerte, Venceremos!, constituyen un juramento de los cubanos, expresión de lucha y de victoria.

La izquierda mexicana proclama a López Obrador "presidente legítimo" del país.
El dirigente izquierdista Andrés Manuel López Obrador ha sido elegido hoy "presidente legítimo" de México por cientos de miles de seguidores asistentes a la Convención Nacional Democrática (CND) en el Zócalo capitalino. Fuentes de la CND han indicado que en esta reunión están registrados 1,2 millones de "delegados" provenientes de diversos estados del país, que llenaron la principal plaza de la capital mexicana y las calles adyacentes.

Los "delegados" también han rechazado "la usurpación" y el no reconocimiento a Felipe Calderón como presidente de la República, al igual que a los funcionarios que designe. En la asamblea multitudinaria, los delegados tomaron su decisión en una votación directa y acordaron que la toma de posesión de López Obrador se lleve a cabo el próximo 20 de noviembre, día del 96 aniversario de la revolución de 1910 en ese mismo escenario.

Los asistentes a la Convención han adoptado por unanimidad el "no recoconocimiento de Felipe Calderón como presidente así como de los funcionarios que designará", "la abolición del régimen de corrupción y privilegios", el "reconocimiento de López Obrador como presidente legítimo de México", "la lucha contra la pobreza" y el "no a las privatizaciones".

Nueva Constitución

La Convención ha sido inaugurada por la escritora Elena Poniatowska, que se adhirió a la campaña de López Obrador desde que hubo un intento por desaforarlo como alcalde capitalino en abril de 2005. Por su parte, los representantes de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) del Trabajo (PT) y Convergencia han ratificado su apoyo a López Obrador y a las decisiones de la Convención.

La CND ha nombrado tres comisiones nacionales que se encargarán de impulsar los acuerdos que se tomen y entre las que se encuentran una de carácter político, una segunda para preparar un programa de resistencia civil y otra encargada de organizar una asamblea constituyente para elaborar una nueva Constitución.

Los miles de "delegados" han aprobado los doce puntos propuestos por la comisión organizadora y han acordado constituirse un organismo permanente cuyos resolutivos serán voluntarios y volverán a reunirse el próximo 21 de marzo de 2007.

"Día histórico"

López Obrador, encabeza a partir de hoy como "presidente legítimo", proclamado por sus seguidores, una "nueva República" que enfrentará al Gobierno actual y a sus instituciones. "Es un timbre de orgullo representarlos, lo haré con humildad y con convicción, no voy a traicionarlos, no voy a traicionar al pueblo de México", ha dicho López Obrador al aceptar la designación de "presidente legítimo" ante cientos de miles de seguidores que asistieron a la CND.

La Convención ha sido clausurada por López Obrador, quien ha calificado la jornada como un "día histórico" porque se decidió abolir el "régimen de corrupción y privilegios y sentó las bases para la construcción y el establecimiento de una nueva República". López Obrador ha aclarado que este camino no ha sido resultado de un capricho sino una salida a la crisis política que generó el proceso electoral que calificó como un "fraude".

La nueva República deberá promover la democracia, la soberanía del país, y destacó la necesidad de establecer el estado de bienestar para garantizar los derechos a la salud, la educación y la vivienda de todos los mexicanos".

imagen
La izquierda mexicana proclama a López Obrador "presidente legítimo" del país.
imagen
La legalización de la tortura y la anulación del derecho de habeas corpus ­aprobada por el Senado y el Congreso de EEUU la pasada semana­ fue una propuesta tan radical que provocó alarma, denuncias y severas advertencias de una gama inusualmente diversa de personas, que expresaron que su aplicación dañaría los fundamentos del sistema legal y el concepto institucional de la democracia en EEUU.

Durante semanas, a veces en público y otras en privado, jueces y abogados civiles y militares, las principales organizaciones nacionales de derechos civiles y humanos, generales y otros altos oficiales castrenses se sumaron a las voces menos sorprendentes de las organizaciones y coaliciones antiguerra, liberales y más.
En carta enviada el 25 de septiembre ­días antes de la votación para aprobar la ley­ a senadores y representantes federales, más de 30 ex embajadores y diplomáticos de alto rango solicitaron al Senado que no anulara el habeas corpus porque «no hay un principio más central de la democracia», ya que establece que el Poder Ejecutivo no podrá detener a menos que cuente con el consenso de un Poder Judicial independiente.

El promotor de la carta es William D. Rogers, ex subsecretario de Estado (su jefe fue Henry Kissinger), y se suman diplomáticos reconocidos como Thomas Pickering (embajador en Centroamérica y ante Naciones Unidas, entre otros puestos), Anthony Quainton, Alexander Watson (ex subsecretario de Estado para América Latina), Princeton Lyman, J. Brian Atwood, Harry Barnes, Donald McHenry, Edward Corr y el ex asesor de Seguridad Nacional Anthony Lake.

La misiva, copia de la cual obtuvo “La Jornada”, señala que «nos han dicho que el propósito central» de la política exterior de Bush es «la promoción de la democracia para otros», pero indica que «eliminar el habeas corpus en EEUU como recurso para ciudadanos de otros países que han caído en nuestras manos no puede ser otra cosa más que una burla de esta pretensión a los ojos del resto del mundo». Agregan que «proclamar que el gobierno democrático como la forma suprema de gobierno al resto del mundo al mismo tiempo que estamos eliminando la avenida más importante de defensa ante la detención arbitraria por un gobierno, no servirá a nuestros intereses en el mundo».

Por otro lado, una carta enviada a todos los senadores por la Asociación Nacional de Abogados (American Bar Association, o ABA), la principal organización nacional de la profesión legal, expresa su oposición a la propuesta que fue aprobada pocos días después en el Capitolio. «El habeas corpus, que asegura la protección contra la detención injusta por un gobierno, es uno de los pilares de nuestro sistema constitucional», subraya.

A la vez, la ABA también instó al Gobierno de Bush a cumplir plenamente con las Convenciones de Ginebra y expresó su preocupación de que la nueva ley implica no sólo limitar protecciones judiciales a detenidos, sino también la autorización de «técnicas severas de interrogación» para agencias civiles estadunidenses.

«Cuando nos negamos a observar las normas internacionales para el tratamiento de detenidos... alentamos a otros en el mundo para que hagan lo mismo», afirma la ABA en la carta firmada por su presidenta, Karen Mathis.

Vale recordar que ex abogados militares de los más altos rangos se presentaron ante el Congreso para repudiar la formulación de la ley advirtiendo de sus graves consecuencias, y uno de ellos, el almirante John Hutson, quien fue el abogado militar de mayor rango en la marina, declaró que sin las protecciones del habeas corpus y más, «seremos nada más que otra república bananera».

Hubo hasta una carta en contra de esta propuesta de ley del ex general y ex secretario de Estado Colin Powell.

Menos sorprendentes fueron los comunicados y cartas enviadas el Congreso por más de 300 profesores de leyes, la Unión Americana de Libertades Civiles, Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional (AI), el Center for Constitucional Rights, National Lawyers Guild y otras organizaciones defensoras de derechos humanos, civiles y legales en este país.

También figuras reconocidas publicaron artículos en medios nacionales y editorialistas de diarios como el “New York Times”, rechazaron esta ley.

Nueva politica oficial

El “Washington Post”, por ejemplo, publicó un artículo de Ariel Dorfman en que comenta sobre cómo es posible que haya llegado un momento en que se considera la tortura política oficial en este país. «¿No puede ver EEUU que cuando permitimos que alguien sea torturado por nuestros agentes, no es sólo la víctima y el perpetrador son corrompidos, no sólo es la ‘inteligencia’ la contaminada, sino también todos los que miraron a otro lado y dijeron que no sabían, todos los que tácitamente asintieron a ese ultraje para que pudieran dormir un poco más seguros esa noche, todos los ciudadanos que no marcharon por las calles por millones para demandar la renuncia de quien fuera el que sugirió, o susurró, que la tortura es inevitable en nuestros tiempos, que tenemos que abrazar su oscuridad?», preguntó.

Continuó: «¿Estamos tan moralmente enfermos, sordos, mudos y ciegos que no entendemos esto? ¿Somos tan miedosos, tan enamorados de nuestra propia seguridad y bañados en nuestro propio dolor que en verdad estamos dispuestos a que la gente sea torturada» en nombre de EEUU?, escribió en un artículo publicado el 24 de setiembre.

A pesar de la enorme y amplia oposición, la dinámica política electoral y la combinación de miedo y secretos resultó en silencio cuando una mayoría de legisladores federales, que juraron lealtad a la patria y a su Constitución, aprobó esta ley.

Molly Ivins, comentarista política, afirmó que «esta ley desecha limitaciones legales y morales cuando el presidente decida que es necesario (hacerlo); estamos hablando de principios fundamentales de decencia básica, como también de ley». Por tanto, Ivins escribió: «solicito a los que apoyan esta ley que me ahorren una aflicción: no pretendan quedar sorprendidos por las consecuencias de esta legislación. Y no pretendan sorprenderse cuando el mundo nos empiece a comparar con los nazis».
imagen
   
 
imagen
Solo con nuestro propio sudor podremos ser libres.
Envíanos todos tus comentarios, material, fotografías y anéctodas.